jueves, 15 de octubre de 2026

DÍA DEL FLAMENCO 2026

 El día del flamenco se va acercando y es momento de que nos pongamos manos a la obra. Como sabéis, este año se celebran 100 años de la famosa Generación del 27 y 90 años del fusilamiento de uno de sus mayores representantes, Federico García Lorca, por eso queremos rendir un pequeño homenaje a este fabuloso poeta cantando algunas de las canciones del folclore andaluz y español que él recuperó de la tradición popular y que se han versionado en numerosas ocasiones como palos flamencos.


LA TARARA

Este conocido poema es en realidad la letra de una canción popular que los niños cantaban en corro en los patios de los colegios, recordando la figura de esa mujer loca que bailaba entre los olivos sin importarle las miradas de los demás. Así que se puede utilizar (y de hecho se utiliza) como una canción de corro o de ronda infantil.

La palabra ‘tararear’ no viene de esta canción, pero sí está relacionado con ‘los tarados o locos’. Cuando los locos cantaban, no se les entendía, y de la palabra ‘tarado’, comenzó a decirse que ‘tarareaban’. De ahí pasó luego a ser un término que describe el ‘canturreo’, se entienda o no, bajito de una canción.








                                   LOS CUATRO MULEROS

«Los cuatro muleros» es una conocida canción popular española de origen tradicional y anterior a 1920, recopilada y arreglada para voz y piano por Federico García Lorca. 

La letra retrata la vida cotidiana de los arrieros, trabajadores del medio rural andaluz que transportaban mercancías y animales antes de la llegada de los vehículos de motor. 

Federico García Lorca recopiló la melodía y adaptó la letra, inmortalizándola en 1931 cuando la grabó en disco junto a la bailaora y cantaora Encarnación López «La Argentinita». 

Está catalogada como Patrimonio Inmaterial de Andalucía.


LOS CUATRO MULEROS


De los cuatro muleros (bis)

De los cuatro muleros

Mamita mía

Que van al campo, que van al campo

El de la mula torda (bis)

El de la mula torda

Mamita mía

Moreno y alto, moreno y alto

De los cuatro muleros (bis)

De los cuatro muleros

Mamita mía

Que van al agua, que van al agua

El de la mula torda (bis)

El de la mula torda

Mamita mía

Me roba el alma, me roba el alma

De los cuatro muleros (bis)

De los cuatro muleros

Mamita mía

Que van al río, que van al río

El de la mula torda (bis)

El de la mula torda

Mamita mía

Es mi marío, es mi marío

¿A qué buscas la lumbre? (bis)

¿A qué buscas la lumbre?

Mamita mía

La calle arriba, la calle arriba

Si de tu cara sale (bis)

Si de tu cara sale

Mamita mía

La brasa viva, la brasa viva





ROMANCE SONÁMBULO

El poema «Verde que te quiero verde» de Federico García Lorca, parte de su Romancero gitano, es una oda al color verde, que simboliza tanto la vida como la muerte, la naturaleza y el destino. En sus versos, el verde se asocia con el mundo natural, pero también con el misterio y lo inalcanzable. Lorca, profundamente influenciado por los paisajes de su Andalucía natal, utiliza la naturaleza como un espejo de las emociones humanas. El verde es vida, pero también representa la lucha, el deseo y la inevitable conexión del ser humano con el entorno que lo rodea. Un canto poético a la naturaleza que sigue resonando hoy en nuestros paisajes.


ROMANCE SONÁMBULO

Verde que te quiero verde.

Verde viento. Verdes ramas.

El barco sobre la mar

y el caballo en la montaña.

Con la sombra en la cintura

ella sueña en su baranda

verde carne, pelo verde,

con ojos de fría plata.

Verde que te quiero verde.

Bajo la luna gitana,

las cosas la están mirando

y ella no puede mirarlas.